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INTRODUCCION A LA CULTURA MUSICAL DE LOS FORMOSEÑOS



La historia musical de Formosa, se avizora con la llegada en 1.910 desde Corrientes de la familia Leguizamón, quizás añorando las costumbres y sentimientos por sus lazos familiares radicados en Asunción, República del Paraguay, de la que se alejarían años antes por la situación política.
Teniendo presente la cercanía y la posibilidad de visitarlos periódicamente.
Participando de reuniones familiares y lugares donde la juventud de la época concurría para recrearse, su protagonismo crecería notablemente, trasladándose a pie, cargando sus instrumentos recorriendo senderos y caminitos que conformaban el paisaje de la ciudad por las décadas de 10 y 20.
En oportunidades la ciudad recibía la visita de los circos, cuyos espectáculos al no contar con la apoyatura musical en sus números artísticos buscaban la contratación de los músicos locales.
En cierta ocasión, el propietario de uno de ellos, tras averiguaciones, se conecta con la familia Leguizamón, domiciliados en el solar ubicado en la esquina de las calles Rivadavia y J.J. Silva, contratándolos para tal fin.
Al preguntarle cuantos hermanos eran, contestaron:….”somos siete”. Se presentaron con el nombre de “Los siete hermanos Leguizamón” y posteriormente se los conocería simplemente como “LOS SIETE HERMANOS”.





LOS SIETE HERMANOS




En 1.930 aproximadamente se inicia las presentaciones remuneradas de “Los siete hermanos”, convirtiéndose en la PRIMERA ORQUESTA TIPICA, constituida en la provincia.
La integraban: Dámaso Leguizamón (violín – violonchelo), Ricardo Leguizamón (flauta), Bienvenido Leguizamón (violín), Regalado Leguizamón (piano y guitarra), Cantalicio Leguizamón (bandoneón y arreglos artísticos), Leandro Leguizamón (guitarra y contrabajo) y Pedro Leguizamón (violín y director).
Acompañaba las actuaciones una hermana, Faustina Leguizamón, ejecutora del violín, que en determinados casos deleitaba al público con su canto.
El auge y la popularidad del conjunto atraería a entusiastas jóvenes a estudiar música y ver la posibilidad en delante de integrar el mismo. Entre ellos, Pedro Pereiro, prefecturiano y posteriormente policía,  cuyas funciones lo cumplía en los talleres de la gobernación ubicados, en aquellos años,  detrás de los talleres del ferrocarril (zona del barrio Las Delicias), siendo su maestro Pedro Leguizamón.
Entre clases y clases, conocería a Faustina y la música fue cómplice del amor que desembocaría en el enlace matrimonial, cuyos hijos: JULIO DEL ROSARIO PEREIRO Y MIGUEL ANGEL PEREIRO (hoy fallecido - ejecutaba el violín, guitarra), continuarían con la tradición musical.
El repertorio se basaba en tango, milonga, vals, pasodoble, polcas, rancheras, entre otros.
Actuaban en los lugares más prestigiosos: Club Náutico, Club Social, Confitería Armando (Belgrano esquina España), con lo recaudado compraron un terreno y edificaron su propio sitio de ensayos (local ubicado sobre calle Rivadavia, entre J.J. Silva y Corrientes). Frente se habilitó una pista bailable CLEVELAN CLUB, en la cual serían orquesta estable durante mucho tiempo.
El vestuario era el complemento que distinguía la presencia de sus integrantes, trajes color negro o gris, camisa blanca, moños y zapatos.
El éxito lo respaldaría hasta 1.945.
Las familias constituyeron la base de la rica reseña musical de Formosa, en particular aquellas cuyos integrantes dotados de cualidades y talentos innatos aportarían con el tiempo a exponentes de proyección nacional e internacional.
La familia Leguizamon, representa una de las referencias importante dentro del ambiente musical, ANSELMO FEDERICO PEREIRO, MIGUELITO PEREIRO, CARLOS LOPEZ, son testimonios de jerarquía.